martes, 11 de abril de 2017

NO TIENES ARREGLO PÉREZ

-Pérez ya te has perdido las del viernes, domingo y también del lunes. Como siga así la cosa veo que también las del martes... ¿qué haces si estás de vacaciones? -Estoy jugando con mis Famobil piratas, déjame ya y cierra la ventana que no paran de tocar el tambor de los cojones.

lunes, 10 de abril de 2017

LAS COSAS DE PÉREZ

-¿Por qué le arrojó a la monjita el tintero a la cabeza Pérez? -Porque me insultó reverendo padre. -¿Cómo, que la monjita le insultó a usted, qué le dijo? -Bolivariano. -¿Bolivariano qué clase de insulto es? -Es que nunca he estado en Venezuela padre.

jueves, 6 de abril de 2017

sábado, 1 de abril de 2017

PRESUNTO MICRORRELATO

Se rumorea sobre la Fiscalía que quizás sea posible que detuviera o detuviese, a un presunto cómico por pensar y/o escuchar -de alguien-, un chiste sobre aviadores o pilotos de globos aerostáticos, en aplicación de una supuesta Ley Mordaza. Como ya ha leído las noticias, ahora les contaremos la verdad.

Pie de foto: Senador McCarthy.

AUTODEFINIDOS

¿Todavía no ha llegado Pérez?
-Pregunta el comisario tratando de completar un autodefinido confiscado a un detenido.
-No me he dado cuenta pero...
-Responde el Subcomisario desde el despacho de al lado.
-Pues ya sabes lo que debes hacer, subirte a tus zapatos y bajar dándote patadas en el culo para saberlo.
-¿Embarcación antigua de guerra de tres palos con siete letras? Veamos, puede ser fragata. Fragata tiene 7 letras aunque corbeta también las tiene. Bueno, al menos ya sabemos que termina en a, pero no es ni una ni otra porque con la horizontal que acabo de clavar aquí empieza con c.
-Señor comisario, me informa el policía de guardia que Pérez está aparcando.
-Que suba inmediatamente a verme, es muy importante.
-(Joder otra vez a bajar, vaya coñazo que es el comisario éste). Busca a Pérez en el aparcamiento. -Pérez.
-Qué.
-Sube que el comisario está esperándote.
-¿A mí? -Sí, tú.
-Mal empezamos. Sube Pérez los tres tramos de escaleras hasta el primer piso y mira de reojo desde el pasillo. Parece que está escribiendo algo de enjundia.
-A sus órdenes señor comisario, me han avisado que usted ha preguntado por mi. Usted dirá.
-¿Embarcación antigua de guerra de siete letras que empieza por c y termina por a, lo sabe usted Pérez? -¿De 7 letras, déjeme ver, puede ser Carranza?
-Carranza tiene ocho.
-Entonces pruebe con carraca.
-¿Carraca, no creo que sea eso de carraca? Lo miraré, pues sí, es carraca. Pérez usted sabe mucho, siga así y subirá alto en el escalafón y algún día podrá recordarme todo lo que le he enseñado sobre la delincuencia.
-Usted es un libro abierto señor comisario, qué digo un libro, toda una wikipedia de saberes criminalísticos.
-Dijo Pérez con toda la sorna.
-¿Bueno y qué, los tiene ya ahí?
-¿A qué se refiere usted ahora señor comisario?
-Digo que si los ha traído ya.
-Ah, sí, sí. Ya los tengo, sí.
-¿Servirán?
-Hombre, eso nunca se sabe.
-¿Cómo que eso nunca se sabe Pérez, qué me está usted diciendo?
-Yo los recogí, los subimos al furgón y ahí están señor comisario.
-¿Y qué? -Pues mire usted, puede que sirvan pero... -¿Cómo, no se ha asegurado usted que sean buenos? -Buenos, buenos, señor comisario no lo firmaría, son como siempre. -
¿Cuántos ha traído?
-¿Que cuántos he traído, déjeme recordar, un par en Puerto Real, otro más que tenían allí al fresco y tres de Puerto Tres?
-¿Tres de Puerto Tres pero qué dice usted Pérez? Desde luego nadie sabe lo que tiene que sufrir un comisario de policía para mantener a su ciudad libre de delincuentes. Qué estrés tan grande tengo, me tengo que ocupar de todo.
 -¿De tamaño qué?
-¿Tamaño dice usted señor comisario? Yo diría que tamaño normal.
-¿Y qué es normal para usted Pérez?
-Normales señor comisario, aunque unos son más grandes que otros pero haciendo una media, tamaño normal.
-¿No me dejará usted mal hoy Pérez, no me dejará que haga el ridículo que hoy viene el Subdelegado del Gobierno?
-¿El Subdelegado viene a la comisaría señor comisario?
-¿Pero usted dónde ha recogido mi encargo Pérez? -Ya se lo he dicho, un par en Puerto Real más otro que tenían allí, abajo tengo la documentación...
-¿De qué documentación habla usted Pérez?
-La de los detenidos señor comisario.
-¿Qué detenidos?
-Los que acabo de traer en el furgón señor comisario.
-¿Entonces usted no es el que ha ido por...?
-¿A qué se refiere, no lo capto, no me entero de nada?
-¡Fuera de aquí Pérez, fuera de aquí! Pérez baja las escaleras saltando los escalones de tres en tres huyendo del encolerizado comisario.
-¡Fonseca, Fonsecaaa! ¿Quién se ha encargado de ir por los bogavantes para la visita del señor Subdelegado del Gobierno?

miércoles, 29 de marzo de 2017

LOS CHEVROLETS DE LA CIA

Estoy muy preocupado desde que he enterado que todo lo que escribimos en internet permanece para siempre, nada puede eliminarse definitivamente, nuestras informaciones son conocidas por algunos en las distintas aplicaciones informáticas y luego éstas se complican y alojan en servidores lejanos que desconocemos siendo criptografiadas y almacenadas eternamente.

Al principio no presté mucha importancia, incluso puse algún post irónico tratando de hacer un chiste sobre el asunto, pero ahora en frío, me está recorriendo todo el cuerpo una sensación de pavor ¿preguntaréis por qué? Estoy desolado debido que en mala hora -el ocio es el padre de todos los vicios y yo estoy prejubilado-, se me ocurrió escribir sobre Donald Trump. Como yo leo habitualmente un par de periódicos extranjeros, uno británico The Guardian, para enterarme de las cosas que se están cociendo y la prensa española no recoge y The New York Times americano, de los Estados Unidos que son, como nuestro padre putativo, todo lo que ocurra allí si es bueno se quedará en América y si es malo nos lo comeremos nosotros. Así que me enteré que un tipo muy estrafalario se presentaba por el Partido Republicano para la primarias. Tenía información de primera mano por mi hijo y su amigo que son técnicos en comunicación política internacional 2.0, quienes tras finalizar con muy buenas notas su Master se presentaron a un Certamen Internacional que ganaron. Ellos apostaron por el Gobernador de New Jersey Chris Christie, por haber sabido ganarse a la mayoría minoritaria hispana con sus discursos de integración, algo que normalmente no realizan los candidatos a la presidencia norteamericana. Bueno, todo esto me hizo pensar que Donald Trump era un personaje tan excéntrico que podía ganar las elecciones a la presidencia de los Estados Unidos, nadie me hacía caso lógicamente, pero yo insistía argumentando que existía un precedente en Ronald Reagan, actor de segunda categoría de westerns malísimos en el declive de éstos en Hollywood, promotor a la sazón del Escudo de Misiles en el que nadie creía y que ahora tenemos en nuestra propia ciudad en la Base Naval. Quienes lean esto quizá piensen que no entienden a que viene todo este prólogo pero trataré de explicarme: estoy desolado y lo estoy porque de cachondeo, tengo escrito casi 80 entregas de una novela llamada Catanita, inconclusa afortunadamente, donde la prota es una joven y bastante buenorra registradora de la propiedad de Onteniente, que se hartó de los legajos y se tiró al monte hasta convertirse en amante de Donald Trump, sin la más mínima vergüenza, a pecho descubierto: sólo y únicamente por la pasta. En mala hora me dio el punto de escribir Catanita y publicarla por Facebook, porque ya todos puedan leerla en Locos por Catanita, debido a que contra todo pronóstico, Trump ha ganado las elecciones y es ya el Presidente del primer país del mundo y no para de firmar decretos a cual más preocupantes, se ha cargado todos los avances sociales de Obama en materia de Seguridad Social, está deportando inmigrantes y lo último que ha hecho es negar el cambio climático. Lo dicho, estoy desolado porque más temprano que tarde espero a los hombres de negro de la CIA bajarse de sus potentes Chevrolet frente a mi casa, llamar al timbre y preguntarme: Are you Mr. Serrano, the one who wrote Catanita agaist the Presidente of the United States of America? Y no me quedará más remedio que reconocer mi autoría de algo que pretendía ser de cachondeo, pero ya se sabe como son esta gente del servicio secreto, de armas y estrategias saben mucho pero de humor están perdidos. Así que aquí estoy temblando mirando hacia la puerta del chalé cada vez que pasa un todoterreno y los latidos de mi corazón se aceleran, pensando que puedan ser ellos que vienen a detenerme para encerrarme en Guántanamo. ¡En mala hora se me ocurrió escribir sobre Catanita y Donald Trump! Como ya es inútil negar lo evidente abajo publico algunos capítulos que me encargara la Productora Venezolana de Culebrones y que por cierto no me han pagado.