jueves, 30 de noviembre de 2017

BAZARES CHINOS


Cuando entré ayer por la tarde en el bazar chino de una ciudad cercana -que por cierto olía exactamente igual al que está frente a mi casa-. Ya es tino copiar el olor con una exactitud del 99%
No he dicho que entré allí para comprar adornos de Navidad porque como buen sureño de la bahía, no le prestamos el menor valor a esta fiesta, considerada como la más importante con diferencia, teniendo en cuenta que se entra en ella con dos pagas y se sale tirando de la tarjeta Visa, la que provoca infartos y alergias de tanto conservantes y papeles de regalos impresos con pinturas tóxicas. Pero claro, luego llegan mis amigos que son muy cotillas y me dicen que soy un soso y nunca pongo arbolito ni Belén y este año quería arrasar.
Paseé por los pasillos que estaban tan mal colocados como el bazar que está frente a casa ¿será del mismo dueño me pregunté? Al parecer no era así, porque el conocido tiene un Mercedes 500 y el que estaba recorriendo era una señora, china claro está, que por cierto tenía también un Mercedes 500 gris metalizado los dos, luego tanta similaridad probaba que no eran de la misma propiedad, aunque podía ser su mujer o su hija o su nuera o su madre o su prima. No seguí pensando en parentescos. Miré para ver dónde estaban las cámaras de seguridad, porque mi intención además de comprar las chuminás de Navidad, era compra un cúter que me hacía falta y que lo regalaran como cortesía china. Como comprobé que no las había, lo localicé primero y luego en ejercicio autónomo de precisión Houdini se alojó en la manga.
Cuando estaba mirando las bolas me quedé estupefacto, había de todo menos bolas: Papá Noeles, Santa Clauses, Reyes Magos, Reyes Magas, San Nicolases que escalan muro y San Nicolases que escalan balcones, los había de 10 cm, también los tenían de 15, 25 y 50 centímetros y otro muy grande de metro y medio de altura. Me gustó el de metro y medio porque me recordaba a un vecino que tuve en la calle de San Bartolomé y miré el precio, pues no era caro sólo 45€, lo puse en el minicarrito del chino, supongo que esos carritos los fabrican en China para que jueguen los niños porque son incomodísimos y además no cabe ná. El San Nicolás escalabalcones no cabía, lo puse con la cabeza boca abajo y así conseguí que no se me fuera cayendo. No se me cayó, pero sí empujaba y tiraba todo lo que se encontraba a la alturas de las botas coloradas de las estanterías por donde iba pasando, me puse como un tomate, qué vergüenza estaba pasando, todos me miraban con el escalabalcones con la cabeza clavada en el carro y los niños señalándome con la mano. -¡Mamá, mamá! Mira ese hombre, ha puesto boca abajo al muñeco de Navidad, qué tonto. Me espetó un niño que no levantaba 3 palmos. -Tonto tú niño, qué poca vergüenza tienes y menos educación. -Oiga usted, me dijo la madre, a mi ni niño ni toserle. -Señora. Le contesté, a los monos no se les presta atención, que son también criaturitas de Dios. -¡Viejo, feo, cállese! En ese momento llegó la china, la del Mercedes 500 y me dijo: -Oiga usté, ninio habla tontelía, mi calla polque mi vende adolno Navidá bonito chino, usté no hablá cosa fea ninio. Lógicamente me tuve que defender y decirle que yo no me había dirigido al niñato para nada, ni a su madre, que por cierto, se había puesto el pelo recogido en la cabeza muy apretado, tanto que parecía una lámpara de aceite de Aladino.
Un poco enfadado, me dirigí al mostrador para pagar, esperé a un par de clientes que estaban antes que yo y traté infructuosamente de sacar a San Nicolás del minicarrito, imposible, podía tirar con mala leche pero lo degollaba seguro y no era plan. La china llamó a gritos a su niño pequeño que estaba haciendo los deberes y coloreando una mariposa en un cuaderno de Rubio, sentado en el suelo por dentro del mostrador. Le gritó una cosa interminable y rarísima, con una contundencia y ojos inyectados en sangre que me acojoné. ¡Vaya con la china el carácter que tenía como para quitarle el aparcamiento a su Mercedes! El niño saltó como un resorte, abrió un cajón y tomó dos extrañas herramientas, se escurrió por debajo del mostrador y me desmontó hasta las ruedas del minicarrito en un pispas, en menos tiempo que que se persigna un cura loco y puso a San Nicolás sobre el mostrador sin el menor daño, se escurrió de nuevo, para seguir haciendo deberes tirado en el suelo de baldosas blancas muy mal colocadas.
-Son 46 eulos.
-¿Cómo 46 si pone aquí 45€?
-San Nicolás 45 eulos y el cútel lojo sin cuchilla tu manga 1 eulo, total 46 eulos. -Me quedé blanco, le pasé el billete de 50 y salí huyendo para la furgoneta. ¡Coño la china que tiene ojos águila y carácter heredado de Hitler! Ni el Mosad tiene un servicio de espionaje mejor.
Cuando llegué a casa y saqué a San Nicolás escalabalcones, me di cuenta que vivo en un bajo y se me saltaron las lágrimas, confieso que lloré, cuando me las enjugaba lo supe todo: el olor de los chinos son unos polvos que echan en el aire para que aparezcan los artículos y los precios en nuestra cara y puedan cobrarnos.
¿Y ahora qué hago con San Nicolás escalabalcones si a mi no me gusta la Navidad?

lunes, 27 de noviembre de 2017

COPLAS A CÁDIZ


Cádiz la de las mil velas
la de la gracia y salero,
tú la capital del paro,
imperio del desempleo.
Súbete a Torre Tavira
y cántale al mundo entero:
que eres isla soberana
destino de los veleros.
Que te ríes de la desgracia
y bailas siempre descalza
bañándote en los esteros.
Haz puesto a tus pies el mundo
con tu taconeo rotundo,
de las hetairas el pelo
y sus poderosos muslos
envidia del terciopelo.
De Gades son los placeres
ya lo dijo Salomón,
muchísimos los saberes
y ni pizca de ambición.
Siempre joven, siempre niña
a bordo de una cantiña,
si miras a la bahía:
ya ves de Rota sus huertos,
los pinares de los Puertos
y sus luces como el día,
Chiclana y la de León,
que todo tus hijos son
al compás de una alegría.

viernes, 24 de noviembre de 2017

MICRORRELATO IX RECUENTO DE BAJAS



De no haberse comprado el sofisticado equipo de misiles, a nadie se le hubiese ocurrido utilizarlos.

jueves, 23 de noviembre de 2017

ACTA DE RENDICIÓN -Microrrelato-


Nuestra guerra estaba perdida de antemano, ellos tenían millones de drones armados y nosotros tirachinas sin gomas.

miércoles, 22 de noviembre de 2017

CEGUERA DE AMOR


En la agencia de viajes no había entrado nadie en los últimos 4 días y Elena estaba de los nervios, ya no sabía qué hacer o dónde mirar para no entrar en estado Almodóvar. Se miró en el espejo de la columna y decidió buscar en el despacho interior para ver si encontraba algún cigarrillo olvidado en alguno de los cajones, los mismos que ella iba dejando despistados para ocasiones en que se veía sumida en ese preciso momento. Lo encontró, algo amarillento y reseco, sin pensárselo dos veces tomó el encendedor de sobremesa y le prendió fuego. Su primera bocanada fue espectacular, cerró los ojos y respiró. Entró al baño y se estaba retocando un poco cuando entraron un par de clientes. ¡Maldita sea para una vez que fumo en meses me entran y parece que vienen decididos a comprar porque se ríen mucho! Depositó el cigarrillo en la jabonera tras apagarlo, luego se lo fumaría más tranquila.

Buenas tardes -Dijo Elena, mostrando su mejor sonrisa a la pareja. ¿Qué se le ofrece a ustedes de nuestros servicios?
-Pues venimos a que nos organice un gran viaje. Dijo ella, una mujer de unos 30 y picos años con acento de Extremadura.
-Sí, pero que sea uno de los buenos. Apuntó él, porque un día es un día.
Elena los escuchó contenta porque esperaba poder pagar el mes de renta del local y la cuota de autónomos.
-Bien. -Dijo Elena. Los veo muy contentos ¿como de cuánto tiempo disponemos?
-El tiempo se escapa de los dedos y es muy difícil de medir. Contesta ella, a la vez que su pareja la tomaba de las manos acariciándolas, pero nosotros debemos hacerlo largo, si es posible inmenso, interminable. Él asentía con la cabeza. -Sepa usted que nos ha tocado la lotería a los dos.
-¿Es eso cierto? No saben ustedes lo que me alegro, puedo asegurarles que buscaremos lugares maravillosos, momentos de emoción y sobre todo paz y amor, porque al parecer ustedes se quieren y mucho.
-Así es. Respondió el hombre. Vamos a ello, hoy es nuestro día.
Elena comenzó a escribir en la pantalla, salida del aeropuerto de Jerez destino París donde permanecerán 5 días en un magnífico hotel de 5 estrellas, junto a los Jardines del Campo de Marte, de allí a Praga para que puedan fundirse con la atmósfera barroca y culta de la ciudad más bella de Europa junto a San Petesburgo, ciudad que también visitarán, más tarde Oslo y luego Peking...
Y en ese momento Elena paró de escribir y les preguntó: -¿Disculpen qué premio les ha tocado?
-¡El premio gordo! Dijeron al unísono. -Nos han finalmente contratados en la ONCE porque somos invidentes. Estamos viviendo el momento más feliz de nuestra vida. Ahora sí somos ricos, volvemos a tener ilusión, estamos ciegos de amor y sobre todo hemos recuperado la dignidad. ¿Existe un premio mayor para una pareja que se quiere?
Elena, la propietaria de la agencia de viajes, también se había contaminado de la ceguera del amor y de la suerte de la pareja, mientras que por su mejilla se deslizaban lágrimas de alegría.

martes, 21 de noviembre de 2017

CHARLA POR SKYPE


La de conversaciones que mantenemos entre los tres, desde luego, parece mentira lo bien que nos llevamos los de la nobleza. Si no fuera por nosotros qué sería de esta tierra.
-¿Cómo andas Juanito?
-Ahora está la cosa un poco regular por lo de los catalinos.
-Eso se veía venir desde Felipe de Anjou.
-¡No me hables de Felipe de Anjou que hay un tal Errazkin que lo ha retratao y para colmo ha escrito un libro que se titula: "Hasta la coronilla de los Borbones"!
-No te lo quería decir, pero lo lo he leído, ¿qué podíamos esperar de un vasco nacido en Cádiz?
-¿De mararmaos cómo está cosa Jesús María?
-No tenemos ahora congelados porque 4 guiris y el cocinero de los mares siderales no para de largar y se han puesto a 12 euros...
-¿El perro no ladra ni nada?
-Es que es republicano, como es negro y ya sabes que negros era el insulto de los monárquicos a los liberales. Por cierto Juanito ¿has hablado recientemente con Marianito?
-Me esquiva el joío. ¿Porqué me lo preguntas, necesitas algo?
-Sí, que le digas por favor que me tiene hasta los mismísimos de hablar del secesionismo y de no subir las pensiones a la servidumbre plebeya y que le queda menos vida que a Locomotoro. No te lo creerás pero se me ha puesto en huelga la servidumbre.
-¡No me lo puedo creer!
-Lo que oyes, esta tarde le pedía a Sebastián un Campari poco agitado y me trajo un gin & Tonic. Me enfadé lógicamente y le exigí la rodaja de limón negándola argumentando que estaba de servicios mínimos. ¿Te lo puedes creer?
-Ya me lo creo todo, si llegaron a pedir cárcel para mi hija y ahora quieren que ingrese en Carabanchel mi yerno el guapo.
-Bueno, te dejo y ya hablaremos que tengo el coñazo del discurso de Navidad.
-Lo tuyo no está pagado Juanito, entre safaris, discotecas y discursos ya no estás para nadie. Por cierto, me estoy pensando si quedarme para escucharlo, espero que no se te ocurra hablar del paro y de esas cosas que me dan urticaria, ¿merece la pena?-¡Ni se te ocurra es un refrito del mismo latazo de siempre, si está escrito por nuestro primo el Duque de las Mollejas!
-Ahhhhhhhhhh tienes el cielo imperial ganado Juanito, te lo digo yo que soy de la familia. Un beso a Corinha.

viernes, 17 de noviembre de 2017

LA MUJER DEL REPARTIDOR DEL KAS Y THE BEATLES

LA MUJER DEL REPARTIDOR DE KAS Y THE BEATLES"

Mi primer amor fue una jerezana de treinta y tantos años que la melena le llegaba donde la espalda pierde su nombre, con 2 hijos y su marido era el repartidor del Kas. 

Amor secreto porque yo andaría por los 11 o los 12 años y apoyado sobre el mostrador, colocaba los brazos en V invertida y la miraba interminablemente, ella siempre se sentaba en la penúltima mesa de la derecha pegada a los cañizos y al fondo la orilla de la playa, el lugar más fresco de nuestro kiosko. Jesús, que era su marido, me quería muchísimo y siempre andaba dándome bromas para que sonriera. Venía molido de bajar y subir cajas del camión de reparto del Kas. Siempre llegaba bastante tarde y se llevaba en el camión de la empresa a su mujer e hijos.

Mi amor platónico, mi secreto mejor guardado, le llevaba lo que me pidiera con la máxima celeridad, sin tener en cuenta si otros tenían comandas anteriores -un amor es un amor pensaba- mientras en el pick-up de pilas gordas-, sonaba el single de The Beatles y su Yesterday:

"Why she
had to go I don't know, she wouldn't say.
I said,
something wrong, now I long for yesterday..."

Nunca se lo dije ya que nada podía hacer un niño del Puerto tan pequeño con toda una mujer como ella, siendo además de Jerez -con lo lejos que eso estaba y el calor que allí hace- se reirían de mi. Lo mantuve en el secreto mejor vigilado de mi intrahistoria, lástima que todos lo sabían. Lo supe porque en cierta ocasión mi madre que por la tardes se sentaba con ella, le decía pídele algo a mi hijo que yo te convido y verás el salto que pega para atenderte, está prendadamente enamorado de ti y eso es bueno, mi niño chico me ha salido un buen machote.

"Yesterday,
love was such an easy game to play
now I need a place to hide away.
Oh I believe in yesterday."